Armate de valor sin asumir nada y cree que todo será mejor al día siguiente de cualquier crisis

Por:Erika Karla Meyrán

Cómo todo llega el día en que al fin nacerá tu bebé y estás muy feliz pues todo lo que has preparado y deseado se volverá realidad ese mismo día  (o en este caso la noche) del 13 de noviembre del 2011, que realmente debió ser de mañana pero no sé pudo y llegué al hospital en medio de dudas y miedito. Al final mi bebé que hoy tiene 7 años nació por la mañana del 14 de noviembre del 2011, pues no había quien me atendiera y además habían perdido el expediente..

El nacimiento fué vía cesárea por aplicación de anestesia general, que después supe  sería lo peor para ambos pues mi bebé nació hipóxico debido a que la anestesia que me aplicaron le llegó a su sistema respiratorio y el gas sufartactante de sus pulmones se vería totalmente afectado causando el coma y posible muerte de mi hijo. Fueron días duros ya que cuando volví de la anestesia con esta cruel realidad fue también  con mi pulmón funcionando al 50% afectado para siempre.

Cuando al fin pude conocerlo fue en la unidad de cuidados neonatales (UCIN), era un lugar lleno de incubadoras con bebés enfermos, igual o peor que mi hijo y atendido por solo 2 enfermeras que no podían atenderlos a todos y una neonatóloga por turno que mantienen una actitud distante, grosera y sin ganas de trabajar, por lo tanto tampoco quieren dar explicaciones a nadie de nada aunque seas la madre de su paciente.

Después de apegarte a las reglas, debes soportar día a día al llegar la atención indiferente, las noticias vacías de entusiasmo y empiezas a notar que las incubadoras son menos y al principio te alegras pues crees que los bebés ya sanos han ido a sus casas  y eso te da esperanzas, hasta que un día preguntas y la razón real de las ausencias es que los bebés, la mayoría son angelitos en presencia de papá Dios y a partir de ese momento sientes que la muerte, el terror, la duda te ronda diario y temes volver al día siguiente y encontrarte con la peor noticia.

Una vez que tú bebé empieza a evolucionar solo le pides que le eche ganas, bajas a toda la corte celestial, y ruegas por un milagro que al fin sucedió y salimos del UCIN para estar 3 días en incubadora pediátrica,  pasado el tiempo y el papeleo por fin nos llevamos a nuestro amor a casa, lo cuidamos y seguimos las instrucciones que nos dió el hospital al pie de la letra pero notas que no es suficiente, notas que empiezas a necesitar ayuda, el mundo gira demasiado rápido y pues necesitas toda la ayuda posible. Mi mami se mudó definitivamente con nosotros durante 7 años, o sea hasta el día de hoy, pues claro que la vida sigue y las cuentas llegan, los medicamentos son caros y había que seguir trabajando. Dadas las circunstancias de salud endeble de nuestro bebé buscamos al mejor pediatra y afortunadamente encontramos un ángel que nos confortó y nos dio todas las esperanzas posibles.

Así mi chiquito comenzó a evolucionar favorablemente y comenzó a crecer a una talla normal y a dormir mejor y nosotros también. Qué lejos estábamos de imaginar que apenas era el principio de altibajos en su salud y de entradas y salidas al hospital, del uso de medicamentos altamente invasivos, y de días eternos de tomar hasta 7 medicamentos al mismo tiempo por meses enteros lidiando con diferentes diagnósticos desde asma hasta hiperreactividad bronquial, estudios nuevos y poca claridad, ausencias escolares  marcadas de indiferencia de un sistema que no puede o no quiere entender y mucho menos empatizar con tu hijo (a) y contigo como papá o mamá a lo que hoy puedo concluir.

Conclusión:

Antes que nada no pierdas la fé, si tú la pierdes NO PODRÁS AYUDAR A TU [email protected] y a tu familia.

No culpes a nadie, no sirve de nada y te desgasta.

Llorá si puedes y si quieres, por favor no te lo guardes, no es sano principalmente para ti y menos justo para tu familia.

Acepta toda la ayuda que llegue, toda las palabras de aliento y sobre todo agradece a tus apoyos que están ahí.

Reza mucho en lo que o quién creas, es válido y así no te sentirás abandonado, no lo estás.

No te divorcies de tu familia carnal o política, no sirve y peor tampoco suma.

Escucha lo que puedan aportarte, en esos momentos TODO sirve y con la experiencia poco a poco irás delegando lo que es importante de lo urgente

Y por último ármate de valor sin asumir nada y creer que todo será mejor al día siguiente de cualquier crisis.

Gracias por la oportunidad de compartir y espero que quién les esto sienta  que no está solo y que si hay días buenos aunque no se vea así desde un principio. ♥️

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