El miedo nunca será más grande que el amor

El miedo nunca será más grande que el amor


Por: Laura

Cuando nació mi hijo, la doctora le comentó a mi esposo que era un milagro, ya que en ese momento se dieron cuenta que yo tenía endometriosis y ovario poliquistico, lo que médicamente me hace estéril. Ahí es cuando empecé a creer ese dicho de que los hijos eligen a sus padres antes de nacer, y mi querido Alonso por alguna razón que aún desconozco nos eligió.

Alonso fue diagnosticado hace casi año y medio con Autismo, noticia que no esperaba, que me dolió en lo más profundo de mi corazón. 

Muchas personas en su momento nos dijeron que éramos padres especiales para un hijo especial, en lo particular yo no me sentía así,  todos los padres son especiales, todos los hijos son especiales por el simple hecho de nacer, mejor dicho a partir de ese momento nos Convertimos en Unos padres en un millón, padres a los que nos toca ser más fuertes de lo que creímos ser, padres a los que un simple diagnóstico hizo que toda la perspectiva que teníamos de tener un bebé cambiara en un solo segundo, un solo diagnóstico que hizo que el futuro que teníamos bien planeado para nuestro  hijo  se viniera  abajo sin derecho a réplica. Sin más ni menos tuvimos que cambiar su plan de vida, nuestros sueños para él.

Empezamos a pensar en las limitaciones que tendría , en qué pasará cuando ya no estemos , sentimos miedo, MUCHO MIEDO, perdimos la fe.

Pero ese miedo no fue más grande que el amor hacia mí hijo , juntos mi esposo y yo buscamos todo tipo de ayuda que beneficiará a mi niño. Y hoy puedo decir que los planes que idealizamos  para Alonso no se habian venido abajo, simplemente Alonso llegó a esta tierra con su propio plan de vida y parte de ese plan  incluye enseñarnos a nosotros nuevas lecciones de vida, a ser más fuertes, más felices , más agradecidos y sobre todo y ante TODOS tener la certeza de que los milagros existen.

Alonso está avanzando poco a poco, y a pesar de que no habla, siempre le digo que el tiempo vuela rápido, pero que a él no le toca volar rápido, ¡LE TOCA VOLAR ALTO MUUUYY ALTO!

Duele no ser un padre común, pero estamos  disfrutando ser Un padre en un millón.

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