Nos tocó ser Padres Excepcionales

Nos tocó ser padres excepcionales, no dejemos de serlo nunca

Por:Juan Pedro Beguerisse Bracho ,

Sin lugar a dudas todos somos padres en un millón, a nosotros nos tocó el tema de bebes prematuros y el frentazo del momento de recibirlos, pero cada día el tener a nuestros hijos con nosotros nos hace millonarios y únicos.

Primero tuve la experiencia de un embarazo casi normal que aunque fueron algunas urgencias al detectar polihidramnios en el embarazo mi campeón Patricio -hoy de 7 años- nació como todo una típica experiencia de tener un bebe, con toda la magia que uno espera y de la que nunca crees que estas teniendo bendiciones infinitas.

Después de Patricio la experiencia del siguiente embarazo fue totalmente diferente ya que conocimos la angustia de un bebe en UCIN (unida de cuidados intensivos neonatales), bueno de hecho de dos bebes en el UCIN, tengo unas gemelas de 4 años y el mix de experiencias desde el día uno en el que supimos que eran gemelas fue totalmente inexplicable, en cuanto nos estaba diciendo el doctor que eran dos y que eran gemelas idénticas y casi a la par de mi grito de emoción vino el freno de mano del doctor diciéndonos todas las complicaciones que tenían este tipo de embarazos y las probabilidades casi nulas de que ambos bebes nacieran con bien, los porcentajes te parten el alma y la angustia es cada instante del embarazo.

Tuvimos mucho seguimiento y gracias a que el doctor reacciono muy bien en un ultrasonido, en el que las güeras tenían solo 32 semanas, fue que nacieron Paula de 1,180 kg y Jimena de 1,570 kg, en ese momento empezó el cambio de paradigmas, era el mas afortunado ya que tenia a 3 mujeres en mi familia pero ahora las tres en cuidado intensivo, mi esposa estuvo un par de días delicada en los cuales no solo no podía ver a las niñas sino también estaba luchando por estar bien y pese a las no buenas noticias y pésimos panoramas tenia que hacer lo posible por reincorporarse. Por otro lado yo devastado y con una angustia inexplicable me tocaba visitar a dos bebitas que desde el día uno luchaban por estar con nosotros.

El panorama medico era el que muchos de estos casos se tiene, tenemos que hacer esto y aquello y esperar a ver como reacciona, las batallas de respiración, infección, ganar peso, ya fuera con parenteral o goteo pero como funcionara para cada una, y librar las operaciones se volvían pequeños logros que se aplaudían con ilusión y  esperanza. Yo ya me había mal acostumbrado a cargar a tu bebe desde el día uno y el no poderlas ni tocar te volvía un poco loco, sumando el tema de que eran dos y en lugar de tener una hora tres veces al día con cada una, teníamos 3 medias horas  para llenarlas de amor y decirles lo mucho que esperábamos tenerlas en casa. Incluso recuerdo que en esa reflexiones les pedía perdón por haber deseado tanto a unas gemelas, nunca imagine que el que se me cumpliera las pondría en tan desventaja situación.

La lucha se fue ganando día a día y tras 45 días Jimena llego a casa, teniendo una doble emoción de alegría y pánico, de tener que cuidar a una bebe de apenas dos kilos y teniendo que cumplir con toda la lista de cuidados para que pudiera seguir mejorando, pero a la vez sabiendo que teníamos que irnos durante unas horas a ver a Paula que seguía con una batalla un tanto cuanto mas complicada. Eso sin hacer mención a Patricio que estaba en un mundo de nuevos horarios integrantes emociones y momentos que ni el nadie esta preparado para tener. Desde el día cero el mejor hermano que las güeras podrían tener.

Finalmente Paula llego a casa tras prácticamente 70 días de UCIN (de hecho ya le habían dado su corona como reina del UCIN), llego a casa pero el destino nos tenia un reto mas y tras unos días regresamos de urgencia al hospital por un tema cardíaco que no había terminado de quedar, fue mas fácil ya que ella ya sabia lo que era estar en casa y lucho mas fuertemente para que el proceso fuera mas rápido, 15 días después regreso a casa.

Me toco ser un padre en un millón por partida doble y pensé que había cubierto mi cuota, y tras el convencernos de que mas mal nos podría ir es con lo que nos animamos a un pilón, mi hermosa Renata, ella pintaba igual que el hermano, “todo bien”, ningún problema o foco de alerta, hasta que en la semana 33 decidió empezar su lucha por estar con nosotros y que era hora de salir para enfrentar una infección que no se había podido detectar y de la cual solo ella sabia recibiría mas apoyo estando en la ya conocida por sus hermanas Unidad de Cuidados Neonatales.

Renata nos trajo nuevas y mas fuertes emociones, tras unas horas de haber salido y en la primer charla con el medico se nos dijo que Renata enfrentaba un cuadro mas complicado que sus dos hermanas juntas, que habíamos sido afortunados pero que en esta ocasión no se tenia tan buen panorama, no lo podía creer se referían a que tenia que pensar que haber tenido a las gemelas había sido un día en la playa? aquí si les puedo contar que si vivir el UCIN por primera vez es un shock el ir nuevamente a un reto de esta magnitud sabiendo a lo que te enfrentas es en el tema emocional abismalmente mas complicado. No quieres, no puedes y aparte estas enojado, frustrado impotente. No quería ver a mi hija sufrir, pero tampoco a mi esposa o a mis tres hijos, incluso había gente que creía que el comentario “bueno pero tí ya sabes de estas cosas” ayudaba en algo. Pero de forma inexplicable y como si Renata supiera toda nuestra montaña rusa emocional, diario nos dio buenas noticias y en tan solo 10 días estábamos saliendo a casa.

Juan Pedro Berguisse

Juan Pedro Berguisse

Definitivamente somos padres en un millón, pero no solo por esos 10, 45 o 85 días que estuvimos con nuestros bebitos en UCIN sino por que tenemos la fortuna de contar el que Dios nos quiere un chingo. Siempre agradecido por estar con mi esposa Martita como ejemplo de fe, unidad, fortaleza y amor.

Señores nos tocó ser padres excepcionales, no dejemos de serlo nunca

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